IA generativa en Horizonte Europa
La IA generativa ya no es una herramienta de estilo. Se está convirtiendo en infraestructura invisible del sistema europeo de financiación, actuando en dos nodos críticos del ciclo de Horizonte Europa:
- La preparación de propuestas.
- La evaluación y, cada vez más, el propio proceso científico.
El resultado es una paradoja estructural: la IA puede reducir costes de transacción en un sistema cada vez más congestionado, pero al mismo tiempo puede tensionar la confianza, la confidencialidad y la integridad científica si no se gobierna adecuadamente.
Las señales de estrés son evidentes. En 2025, Science|Business recogía que el uso creciente de IA generativa podría estar detrás del aumento de solicitudes en ciertas convocatorias, con tasas de éxito que en algunos casos han caído hasta el 2%. En un ecosistema donde cada punto porcentual importa, esto no es anecdótico.
Qué permite (y qué exige) oficialmente Horizonte Europa en propuestas
La Comisión ha pasado de la ambigüedad a la regla escrita. En el “Standard Briefing” para evaluadores (v13.0, 01/12/2025) se incluye el disclaimer que aparece en los formularios (Parte B): los solicitantes pueden usar IA generativa, pero deben revisar y validar lo generado y, sobre todo, ser transparentes: indicar qué herramientas se usaron y cómo; aportar lista de fuentes (incluidas las generadas por la IA) y vigilar el riesgo de plagio. Además, el texto insiste en que el solicitante es plenamente responsable del contenido, incluso de las partes producidas por IA. La Comisión está trasladando el riesgo técnico de la IA al solicitante, que debe verificar la exactitud y validez de contenidos y citas generadas por IA, corregir errores e inconsistencias, proporcionar una lista de fuentes, incluidas las generadas por la herramienta y revisar cuidadosamente posibles plagios.
Ese mismo documento añade un matiz importante para reducir miedo/estigma: el uso de IA en el borrador “no debe considerarse motivo para penalizar” una propuesta por parte de los expertos.
Esto conecta con la advertencia práctica del servicio neerlandés RVO: no cumplir con las directrices de IA del programa puede hacer una propuesta “inelegible”, y cita explícitamente que en un formulario estándar (CSA) se exige responsabilidad, transparencia, lista de fuentes y cuidado con el plagio.
IA también en la evaluación (y ya hay investigación de la Ombudsman)
El debate ha escalado porque la IA no la usan solo los solicitantes. La Defensora del Pueblo Europeo abrió el caso 2979/2025/MIK (04/02/2026) para examinar el aspecto sistémico: qué reglas existen sobre uso de IA por evaluadores externos y qué transparencia hay hacia los autores de propuestas. El detonante fue la queja de una empresa polaca por una propuesta para EIC Accelerator, por un posible uso de IA por evaluadores para redactar/editar revisiones y hacer “background research”, con preocupación añadida por confidencialidad.
Y aquí el propio material de briefing es cristalino: La diapositiva 26 del mismo briefing introduce una frontera clara:
Los evaluadores:
- No pueden delegar la evaluación en herramientas de IA.
- Solo pueden usar IA para tareas accesorias (p. ej., recopilar información contextual).
- Deben garantizar confidencialidad y protección de datos.
- Deben prevenir riesgos de sesgos y alucinaciones.
- Una infracción puede implicar reducción de remuneración, suspensión o rescisión del contrato.

Además, la sección de confidencialidad avisa explícitamente de que el uso de herramientas de IA generativa (sobre todo online) puede suponer un incumplimiento de las obligaciones contractuales de confidencialidad.
Por qué la IA generativa “encaja” en el sistema: la presión de costes y tiempos
La IA entra porque el sistema ya arrastra una factura de transacción alta. El informe Align, Act, Accelerate (grupo de expertos de la Comisión, 2024) aporta métricas muy interesantes:
- Horizon 2020: ~1.000 convocatorias; >285.000 propuestas elegibles; 35.426 financiadas → 12% de éxito; y 74% de propuestas evaluadas como “alta calidad” se quedaron sin financiación por falta de presupuesto.
- Horizonte Europa 2021–2022: tasa de éxito 15,9% y 71% de proyectos “alta calidad” sin financiar; el presupuesto adicional estimado para financiar todos esos proyectos se cifra en 127.000 M€.
- Coste de preparar propuestas (Pilar 3 / EIC / EIE): un coordinador invierte de media 36–45 días-persona; socios contribuyentes 16–25 días-persona adicionales; y >70% de solicitantes del Pilar 3 usaron ayuda externa. Algunos reportaron pagar hasta 12% del total de la subvención en success fees a consultores.
- Eficiencia del proceso: en el primer periodo de Horizonte Europa, el Time-To-Grant medio fue 278 días, 78 días más que en H2020 y por encima del objetivo de 8 meses.

Con este nivel de presión, es lógico que IA generativa se use para acelerar redacción, estructurar impacto o formatear. Pero el “precio” es que, si la IA se usa sin trazabilidad, crece el riesgo de citas inventadas, plagio inadvertido o fuga de información (y, en empresas, incluso comprometer patentabilidad si se vuelcan ideas sensibles a un sistema externo, como advierte RVO).
CONCLUSIONES
La IA generativa no llega a un sistema estable, sino a uno ya tensionado. En Horizon 2020 se presentaron más de 285.000 propuestas y solo el 12% obtuvo financiación. En Horizonte Europa (2021–2022), el 71% de los proyectos evaluados como “alta calidad” quedaron fuera, y harían falta 127.000 millones de euros adicionales para financiar toda esa excelencia no cubierta.
En este contexto, si la IA reduce el coste de redactar propuestas y aumenta el volumen de solicitudes (como apuntan algunos análisis con tasas de éxito que han caído hasta el 2% en determinadas convocatorias) el impacto no será marginal: puede alterar el propio diseño del proceso.
La Comisión ha reaccionado regulando el uso de IA y blindando la evaluación, pero la pregunta ya no es solo cómo usarla, sino si el modelo de solicitud y evaluación que conocemos seguirá siendo viable en un entorno donde la automatización reduce las barreras de entrada. La IA no sustituye la excelencia, pero puede cambiar las reglas de competencia por los fondos europeos.